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10 series infantiles que todo adulto debería ver, Parte 1

Para muchos de nosotros, las caricaturas y series que veíamos definieron mucho de nuestra infancia. Determinaron nuestros gustos, el tipo de juguetes que teníamos y, porqué no, el tipo de personas que somos el día de de hoy. Seguramente en algún momento te has topado en la TV con algún capítulo de las series favoritas de tu infancia y te has quedado enganchado de nuevo.

Lo que sucede es que la edad te da perspectiva, y hoy puedes encontrar en esas series cosas nuevas cada vez que vuelves a mirar un episodio, entiendes algunos gags que en su momento no y algunas series poseen la envidiable cualidad de trascender en el tiempo y encontrar su vigencia en la actualidad.

Es por eso que te hemos recopilado 10 series que, aunque estrictamente infantiles, no deberían pasar desapercibidas por los adultos. Bien dicen por ahí que nunca es tarde para aprender.

10 Heidi

Basada en el libro de Johanna Spyri, Heidi fue una serie que se emitió originalmente en 1974, con una emisión semanal: tuvo 52 episodios transmitidos en aquél año. En una rara colaboración entre los japoneses de Nippon Animation y los alemanes Zweites Deutsches Fernsehen, se nos presenta a una adorable pequeña llamada Heidi, que debe ir al resguardo de su abuelo en los Alpes Suizos luego de que su madre decide ir a buscar trabajo en la ciudad.

Contrario a muchísimas series infantiles de la época, Heidi tenía una trama continua y no episódica, lo cual les dio la oportunidad a los creadores de establecer una historia mucho más emotiva y con personajes que de verdad se desarrollaban y cambiaban a lo largo de la serie. El desapego emocional, la amistad, la tolerancia e incluso temas como la inclusión social son tratados a través de sus capítulos.

9 Kenan & Kel

Emitida desde 1996 y hasta 2000, Kenan & Kel fue una sitcom que brilla por su sencillez. Éstas son las historias de dos mejores amigos que deben lidiar con los asuntos que todo adolescente debe enfrentar: trabajo de medio tiempo, chicas, familia, la escuela. Sin esta serie tal vez la siguiente generación no hubiese conocido series como Drake y Josh.

La química que los protagonistas tenían a cuadro es inigualable y el cuidado de los sets y la utilería son fantásticos, facilitando que el humor y los divertidos gags encuentren su lugar para hacernos reír un buen rato. Además, no cualquier serie tiene su canción de intro hecha por un grande como lo fue Coolio.

8 Los Súpercampeones

Las aventuras del Capitán Tsubasa (Oliver Atom para los cuates) fueron primeramente publicadas en formato de manga, por allá del año 1981. Fue tal el impacto de las publicaciones que un par de años más tarde, un anime fue desarrollado por Tsuchida Productions, e incluso bajo el visto bueno de la Federación Japonesa de Fútbol, ya que alentaba a los niños a querer practicar el soccer.

Seguramente te acordarás de la serie por los partidos interminables y cómo los futbolistas hacían jugadas increíbles en el aire. Aunque a veces muy exageradas, sus tramas en cada episodio eran entretenidas. Un punto particular de Los Supercampeones es que las emisiones respetaron el paso del tiempo, así que pudimos ver a un novato Oliver jugar desde su local Niupi hasta llegar a una copa del mundo. Curiosamente, esta serie se mantiene como uno de los pocos proyectos para cine o TV que han realmente tenido éxito al basarse en el soccer, un deporte que no ha tenido mucha suerte en la pantalla chica o grande.

Más allá de si crees que Oliver estaba en el hospital con las piernas amputadas o no, la serie tiene su buena dosis de drama y regresará para narrar el camino de la selección japonesa rumbo al Mundial de Rusia 2018.

7 Looney Tunes

Las peripecias de personajes como Daffy Duck y Porky (que fueron creados incluso antes de la gran estrella, Bugs Bunny), surgieron como competencia de las Silly Symphonies de Walt Disney y en la urgencia de los estudios Warner por aprovechar el recién estrenado cine sonoro.

Hoy en día, la calidad de cada episodio realizado entre 1931 y 1969 se mantiene vigente. Con una animación exquisita y cien por ciento tradicional, es imposible no reír cuando nos topamos con alguno de estos capítulos. Ahora podemos apreciar que Bugs Bunny se pasa a veces de listo y que Daffy Duck no es tan tonto como parece. Como adultos, cada personaje tiene una vibra diferente y nos recuerdan los defectos y virtudes que todos tenemos.

En repetidas ocasiones, se ha tratado de revitalizar a los personajes con todo tipo de spin-offs sin éxito. Tal vez Space Jam haya sido la última ocasión donde vimos a nuestros queridos personajes en un proyecto de calidad.

6 Bob Esponja

Creada por Stephen Hillenburg, esta serie fue un éxito prácticamente desde que se estrenó, hace ya 18 años. Bob Esponja ha sabido a cautivar a más de una generación de niños alrededor del mundo, y tal vez lo más interesante es cómo, de manera inconsciente, los infantes pueden apreciar de manera muy fácil y directa todos y cada uno de los sentimientos del ser humano a través de sus personajes. Los guiones contienen un humor un tanto ácido que se las arregla para mantenerse vigente y hacer reír a grandes y a pequeños.

5 Pinky y Cerebro

Salidos de Animaniacs, Pinky y Cerebro tal vez fue siempre una serie dirigida hacia los adultos. El humor negro utilizado es característico de cada episodio, y, de manera curiosa, no consiguió conquistar a muchas generaciones venideras, pero los llamados millenials se han mantenido fieles y han convertido al proyecto en material de culto.

Hoy, podemos apreciar una extraña co-dependencia de Pinky hacia su compañero, una relación que es inquietantemente parecida a alguna que hayamos tenido. El juego de inteligencia y de poder liderado por Cerebro es una constante nota mental de que el intelecto sí juega una parte muy importante en la vida, pero sorprendentemente, la ignorancia tiene una extraña valía también.

4 ALF

La vida en cautiverio de un pequeño y molesto alienígena peludo en una familia americana es una trama que muchos guionistas de comedia hoy en día siguen estudiando. ALF vino a enseñarnos valores de familia de una manera curiosamente divertida, no importa si seas hijo o padre, hermano o adoptado, todos nos podemos identificar con un integrante de la familia Tanner.

Aunque la serie tuvo un desenlace abrupto, y la supuesta película que traería de vuelta a Gordon Shumway nunca llegó, los episodios originales son más que suficientes para desconectarnos del mundo y comernos al gato.

3 Las sombrías aventuras de Billy y Mandy

El contraste entre los tres personajes principales, Mandy, Billy y Puro Hueso es lo que realmente hace único a cada guión de esta serie animada. Constantemente hay parodias políticas y sociales además de emitir mensajes un tanto pesimistas y extremadamente adultos, de manera divertida. El dinero es la raíz de todos los males, el romance es para los débiles y el control mental es inútil ante la gente que piensa son algunos de los mantras con los que la serie ha trabajado desde su creación. La amistad entre personajes tan diferentes hacen los episodios mucho más interesantes y complejos de lo que parecen.

2 Gravity Falls: Un verano de misterios

Gravity Falls fue una serie original de Disney, y su reciente cancelación, creo yo, fue un tremendo error. Mabel y Dipper son dos hermanos que llegarán al cuidado de tío Stan en su cabaña, que funciona como un raro museo dedicado a estafar a los turistas con objetos muy chafas. Sin embargo, los hermanos irán descubriendo que el pueblo donde están tiene una muy pesada carga mística, lo cual los levará a todo tipo de aventuras.

Lo bonito de la serie es sin duda la construcción de los personajes. Cada uno carga con una increíble cantidad de defectos, y cada uno de ellos será enfrentado a lo largo de los capítulos. Sin perder de vista el lado sobrenatural, nuestros protagonistas lidian con problemas tan absurdos como reales, los cuales a veces nos recuerdan a las preocupaciones que tenemos.

1 Batman: La Serie Animada

Creada por Bruce Timm, la serie es perfecta en todos los aspectos. Varios guiones corrieron a cargo del mismo creador y de Paul Dini, un aclamado escritor de cómics para DC. En la música, se decidió reutilizar el clásico tema que Danny Elfman creó para la primer peli de Tim Burton, y en general, la serie animada tiene toda la estética visual que el famoso director impregnó en su Batman. Las voces principales fueron con Kevin Conroy y Mark Hamill, quienes hoy en día se mantienen como las voces oficiales de Batman y el Joker en muchas otras películas animadas y videojuegos.

La caricatura logró un balance perfecto al tener historias no tan oscuras pero tampoco tan campy, los personajes en su mayoría tenían pasados trágicos, y cada villano de Batman retratado fue muy bien desarrollado. Batman: The Animated Series fue la piedra angular del universo que Timm eventualmente desarrollaría con Superman y La Liga de la Justicia, y no sólo eso: el hoy exitoso universo animado de DC Comics tal vez no sería posible sin los cimientos que impuso este magnífico show.

Se llegaron a producir dos cintas para TV, siendo la más aclamada La Máscara del Fantasma, cuya historia ha sido considerada por muchos fans como una de las mejores tramas de Batman y de hecho, no nos cansamos de pedir que algún día sea adaptada en live-action.

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