I'm Thinking of Ending Things

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Conoce los mundos delirantes de Charlie Kaufman antes del estreno de su nuevo film

Hace 2 meses
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El fin del siglo XX trajo consigo una nueva oleada de cineastas independientes con voluntad de construir un camino diferente al de las agotadas formulas hollywoodenses. Directores como Richard Paul Thomas Anderson, Steven Soderberg y el consagrado Quentin Tarantino irrumpieron de manera explosiva en la escena de la época y las majors no tardaron en posar sus ojos en ellos. Es en este incipiente mundillo nacido al calor del Festival de Sundance y con Miramax -ex productora de los tristemente celebres hermanos Weinstein, luego adquirida por Disney– como la especialista en cazatalentos, que en 1999 aparece un peculiar personaje que daría que hablar en los próximos años: Charlie Kaufman, un guionista tímido e introvertido que escribía historias alucinantes y meta-cinematográficas.

Fan del cine de David Lynch y los Hermanos Coen, Kaufman posee una calidad creativa indiscutible. Sus relatos, repletos de personajes marginales y muy parecidos a él, hacen uso del absurdo y del realismo mágico para viajar por los terrenos inconscientes más profundos. En un momento en el que la industria del séptimo arte se encuentra en plena crisis a causa de la pandemia que sacude al mundo, el autor estrena vía Netflix su tercera película como director titulada Pienso en el Final (I’m Thinking of Ending Things), que parece llevarlo por el sombrío terreno de terror hogareño. En esta nota, repasamos la carrera de este guionista estrella poco convencional.

1 Being John Malkovich (1999)

Sin duda, 1999 fue un excelente año para el cine norteamericano. American Beauty, Magonlia y Figth Club, son solo algunas de las películas que conquistaron al público y se convirtieron en clásicos de culto. En aquel momento, Charlie Kaufman intentaba sin éxito introducirse en la televisión como guionista de series cuando obtuvo la posibilidad de dar a conocer su primer guion cinematográfico con el que venía trabajando desde hacía cinco años. Being John Malkovich fue la ópera prima de Spike Jonze (en ese entonces director de videoclips conocido por ser el esposo de Sofía Coppola) y contó con los protagónicos de John Cusack, Cameron Díaz, Catherine Keener y por supuesto, John Malkovich. La historia de Kaufman se basa en un titiritero frustrado por la imposibilidad de vivir de su vocación que un día descubre un portal que lo lleva directo al interior de la cabeza del exitoso actor John Malkovich. Lo que al principio parece un negocio rentable (¿quién no quisiera ser por un rato una estrella de Hollywood?), termina desembocando en un triángulo amoroso y una guerra por adueñarse de la vida del pobre Malkovich, a quien siempre lo confunden con otro actor.

A pesar de que la fantasía de transformarse en otra persona ya había sido arduamente tratada, esta comedia oscura, surrealista y absurda se destaca sobre todo por sus planteos existencialistas en torno a la identidad, las búsquedas sexuales y el vouyerismo. Una obra con tintes kafkianos que se aleja del género de la ciencia ficción para indagar sobre lo cotidiano y complejo de las relaciones humanas.

2 Human Nature (2001)

Human Nature marca la primera colaboración entre Kaufman y el director francés Michel Gondry, un nombre y un dúo que tendría mucha relevancia recién tres años después. En su segunda película como guionista, Charlie Kaufman vuelve a transitar por el tema de los triángulos amorosos y la lucha de poder, esta vez en un tono paródico. La película es narrada en forma de flashbacks y presenta a Nathan y Lila (Tim Robbins y Patricia Arquette), un psicólogo y una exitosa escritora que trabajan en la investigación de las conductas animales. Un día descubren en el bosque a un hombre que creció en estado salvaje y deciden tomar el desafío de insertarlo en la civilización reprimiendo sus instintos. Sin embargo, Lila– quien se hizo famosa luego de haber vivido 10 años aislada y desnuda en el bosque- cree que la conducta del hombre salvaje es un símbolo de libertad y planea llevarlo de regreso a su hábitat.

Foto: New Line Cinema

El film no obtuvo buenas críticas y resultó un fracaso de taquilla. Aunque podríamos decir que es su película menos inspirada, el estilo de Kaufman se encuentra presente y se deslizan algunas ideas atractivas acerca de las represiones que implica la vida en sociedad.

3 Adaptation (2002)

En 2002, Charlie Kaufman vuelve a trabajar con el director Spike Jonze en una magistral película que representa una cita obligada para todo aquel que estudie guion. Protagonizada por un Nicolas Cage por partida doble, Adaptation sigue al mismísimo Kaufman, aquí interpretado por Cage como un guionista de mediana edad retraído y con muchas inseguridades que acaba de triunfar finalmente en el mundo artístico gracias a su reciente obra Being John Malkovich. Pero cuando unos productores le encargan la adaptación del libro de no ficción El Ladrón de Orquídeas de Susan Orlean (una periodista real personificada por la enorme Meryl Streep), Kaufman entra en una crisis narrativa, dándole vueltas y vueltas sin éxito al guion, incluso colocándose a él mismo como personaje. Finalmente, Charlie termina acudiendo a su hermano gemelo Donald (también Cage), un aspirante a guionista que intenta triunfar siguiendo las fórmulas conocidas del thriller.

Por supuesto, el Charlie Kaufman de la vida real no tiene un gemelo aunque los premios de aquella época nominaron Charlie y al ficticio Donald (¡!) como los responsables del guion de esta película. La idea de los dos Kaufman funciona como una metáfora de la dualidad entre los hombres con ideas creativas, arriesgadas y autorales detrás de los filmes y los que eligen la cómoda seguridad de los productos prefabricados y las reglas del género.

En Adaptation, el guionista rompe con los límites entre la realidad y la ficción, esta vez ahondando en su propio microcosmos, el proceso creativo y el rol de creador/autor. Una ingeniosa adaptación sin precedentes que se vio altamente beneficiada por un elenco de primer nivel y la dirección ágil y entretenida de Jonze, que evita caer en excesos.

4 Confessions of a Dangerous Mind (2002)

El debut de George Clooney en la dirección fue en una comedia de gángsters basada en el libro homónimo y autobiográfico escrito por Chuck Barris y con Charlie Kaufman como encargado de la adaptación. La película sigue a Barris (interpretado por Sam Rockwell), el presentador de televisión norteamericano que se hizo conocido en la década de los ‘60 por sus populares programas de juegos, como el famoso The Dating Game, en el que desfilaron decenas de celebridades. Un día, la vida de Barris toma un giro cuando es reclutado por la CIA para trabajar por las noches como asesino a sueldo. Cabe aclarar que en su momento la Agencia de Inteligencia desmintió que el fallecido conductor haya estado realmente vinculado con ellos y queda claro que todo en el libro forma parte de la imaginación de Barris.

En el guion de Kaufman, los detalles reales sobre la vida de Barris se entremezclan con esta fascinante historia en la que el presentador asesina a 33 personas durante la Guerra Fría. No se presentan muchos elementos ingeniosos y distintivos del cine de Kaufman, ya que la cuota demencial proviene toda del libro de Barris, sin embargo, no deja de ser una interesante ópera prima con un tono tragicómico que incluye las actuaciones de Drew Barrymore y Julia Roberts, además de algunos cameos estelares.

5 Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004)

Si hablamos de películas anti románticas, Eternal Sunshine of the Spotless Mind seguramente encuentre su lugar en las listas del público millennial. Protagonizada por Jim Carrey en un papel dramático bastante introspectivo y la talentosa Kate Winslet, el film reúne nuevamente a Kaufman con Michel Gondry en un relato angustioso que explora los pasadizos del subconciente humano. Eternal Sunshine of the Spotless Mind comienza como una típica historia de (des) amor de un joven inseguro llamado Joel que se enamora de Clementine, una chica inestable y camaleónica. En el momento en que la relación parece desbordarse por el choque de personalidades opuestas, Clementine decide contratar los servicios de una empresa encargada de borrar para siempre los recuerdos de la persona amada.

El drama de 2004 no solo resultó ganador del Premio Oscar a Mejor Guion Original sino que también consolidó la carrera de Kaufman, dándole cierta popularidad entre los más jóvenes. Se trata de una narrativa no lineal pero bastante más simple comparada con otras obras del autor, que evita caer en explicaciones innecesarias sobre el elemento de ciencia ficción y solo lo utiliza como dispositivo para contar una historia profunda sobre la soledad, los vaivenes del amor y la construcción de la pareja. Los personajes magnéticos de Joel y Clementine junto con la fotografía y la música que tan bien acompañan a las escenas surrealistas, hacen de este film una pequeña obra de arte que invita a la introspección.

6 Synecdoche, New York (2008)

Tras casi una década trabajando como guionista, Charlie Kaufman decidió en 2008 lanzarse de lleno en la realización con una propuesta que trasciende la meta-ficción y se sumerge en un profundo existencialismo. Synecdoche, New York representa, por lejos, una de las películas más ambiciosas de los últimos años. La historia se centra en Caden (Philip Seymour Hoffman), un director teatral depresivo cuyo cuerpo comienza a mostrar signos de decrepitud. Luego de que su esposa (Catherine Keener), una exitosa artista plástica, lo abandona y se va a vivir a Europa con su pequeña hija, Caden gana una beca millonaria y con ella planea construir la obra de teatro más compleja que se haya visto: una réplica de Nueva York, con cada habitante y su correspondiente representación.

Capa sobre capa, el guion de Kaufman se despliega como una especie de mamushka infinita, en donde el sufrimiento diario del protagonista, sus recuerdos y relaciones, transcurren entre una realidad absurda, la teatralidad y la fantasía onírica. Aunque pueda resultar un tanto denso y angustiante (sobre todo el último acto), el film es consecuente con la agonía que intenta retratar, capturando el sin sentido de la vida humana y reduciendo todas las vivencias posibles a una sola. Un arduo e inabarcable trabajo creativo repleto de metáforas y reflexiones acerca del amor, la muerte, los miedos, el duelo y la culpa.

7 Anomalisa (2015)

En su segunda labor como director, Charlie Kaufman junto a Duke Johnson (Community) se embarcaron en el mundo de la animación con Anomalisa, un largometraje hipnótico hecho en stop motion. Ganador del Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia y nominado a mejor película animada en los Oscars, este sugestivo film cuenta la historia de Michael (interpretado por la voz de David Thewlis), un autor de libros de autoayuda angustiado por su vida rutinaria y vacía que se dedica a brindar charlas motivaciones. En un viaje a Los Ángeles para una de sus oratorias, Michael conoce a Lisa (Jennifer Jason Leigh), una vendedora con la cual surge una interesante conexión.

Foto: Paramount Pictures

Kaufman vuelve a plasmar aquí algunas de sus obsesiones, como las crisis de pareja, la soledad y la aparición de un amor fugaz, desgarrador y neurótico. Al igual que en Eternal Sunshine of the Spotless Mind, se trata de personajes frágiles, atormentados y bellamente imperfectos que encuentran en la unión la posibilidad de salirse de los márgenes de su propia vida.

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  • Géneros
  • Drama
  • Suspenso / Thriller
  • Terror
  • Actores
  • Jesse Plemons
  • Jessie Buckley
  • Toni Collette
  • Año de inicio
  • 2020
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