Legion

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Te contamos TODO sobre la vuelta de David Haller

Hace 4 años
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Volvió Legion y todavía me está costando muchísimo acomodar las ideas acerca de lo que fue ese arrasador primer episodio de la segunda temporada. Sin duda, nuestros cerebros ya se habían desacostumbrado al toque lisérgico de esta maravillosa serie de Marvel. Creo que la mayoría de nosotros nos pasamos todo este primer episodio considerando cuánto había de realidad y cuánto de la creación de David

Pero, recapitulemos. En el último episodio de la primera temporada, el objetivo máximo era poder sacar a Farouk del cuerpo de David, algo que ponía en riesgo a nuestro querido protagonista. Salvado por Syd, Farouk va pasando por el cuerpo de ella, al de Kerry y finalmente se queda como host del cuerpo de Oliver y escapa. 

Cuando todo parecía aflojarse, David es secuestrado por una suerte de esfera futurista que lo aprisiona y se lo lleva. Así de descorazonados nos dejó el final de la primera temporada de Legion.

En el comienzo de la segunda, vemos a todos nuestros queridos mutantes (y a algunos otros) en un nuevo edificio, luego de haber recuperado a David. La gran preocupación es “si está infectado”. ¿Infectado de qué? No sabemos. Cary está ahí, harto, se saca su hazmat suit y se enfrenta a David que, por supuesto, vuelve en sí de la forma más ridícula que puede: pidiendo waffles.

Mientras David va comiendo sus waffles nos enteramos de todo: ha pasado un año, Farouk escapó, los mutantes se unieron a la División 3 y la infección es Farouk. David, sin embargo, siente que sólo pasó un día y a todos les cuesta muchísimo creerle.

Más allá de la recapitulación, el regreso de Legion trajo consigo un nivel de locura al que estábamos desacostumbrados. Es muy difícil ver una serie donde todo el tiempo debes estar preguntándote cuál es la parte real y cuál es la parte que está sucediendo dentro de la cabeza de este mutante super poderoso, hijo, nada más y nada menos, que del gran Charles Xavier.

Visualmente, Legion continúa siendo bellísima y absurda. En este primer episodio hay dos grandes momentos explosivos, impensados y absolutamente metafóricos. 

El primero, por supuesto, es la batalla de baile. David es encontrado en una discoteca. Lo que nadie todavía puede precisar es si estuvo en ella con Farouk (en la forma de Oliver). Sin embargo, cuando amplifican la mente de David (gracias, Cary), nos encontramos con Oliver, Lenny y David teniendo un dance off al mejor estilo vídeo clip de Britney Spears del año 2000

Por supuesto, la batalla es una demostración de poder. ¿Quién es el más fuerte? ¿Quién baila mejor? Sinceramente, estoy asombrada por las dotes de Dan Stevens.

https://www.youtube.com/watch?v=O9BEXI9pUpI

El otro gran momento de la serie es, sin duda, cuando David se encuentra con el General Fukuyama, que parece ser la cabeza de toda esta organización. ¿O debería decir las cabezas? ¿O la canasta? En fin, es todo muy confuso. El general Fukuyama es una entidad encabezada por un ¿hombre? que tiene una canasta en su cabeza y se comunica a través de mujeres con bigote que hablan cantando. Todo muy normal. 

Allí, David por fin descubre que Farouk no sólo está escapando, sino que está buscando algo: su cuerpo. División 3 debe encontrarlo primero. 

Por supuesto, todo el momento es hilarante. Las mujeres cantoras con bigote tienen un aire a Freddie Mercury, la sala es bellísima y David brilla con esa suerte de inocencia que lo hace tan adorable. Todos dependen de él.

El plato fuerte de Legion es esa capacidad que tiene de mantenernos siempre en la duda de cuán inocente y desinformado está realmente David. En líneas generales, siempre es menos de lo que esperamos.

La nueva temporada promete el mismo nivel de locura y belleza visual que la anterior, pero también un juego con las líneas temporales que hasta ahora no hemos visto. Para David sólo ha sucedido un día, pero, para el resto, ha pasado un año. David ha conseguido comunicarse con una mutilada Syd del futuro, ¿pero cómo? ¿Es realmente Syd? Y si es ella, ¿por qué le pide que ayude a Farouk?

David promete que no habrá más secretos, pero todos sabemos que su mente es un laberinto intransitable. Es hora de perdernos en ella otra vez. 

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