Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer

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Esta nueva serie true crime deja la vara muy alta para el 2021

Hace 3 meses
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Dígannos, queridos lectores, que aún no se bajaron de su tabla de surf: aún la gigantesca ola de series y películas documentales en los servicios de streaming sobre true crime no baja su intensidad. 

Nobleza obliga: muchas de estas producciones parecen sacadas como de una máquina, muy parecidas. Se fetichiza a los asesinos o se hacen tejes y manejes a raíz de las experiencias de las víctimas o tienen una corrección política (desde lo racial hasta lo social) que abruma. En ese contexto aparece Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer de Netflix dando el ejemplo que no todo es lo mismo.

Dirigida por Tiller Russell, los 4 episodios analizan cómo dos detectives, con la ayuda de miembros de la comunidad de Los Ángeles y aledaños, dieron con un asesino emblemático de estados unidos allá por la década de 1980: The Night Stalker.

Ya de entrada todo se siente diferente: las imágenes de archivo que presentan a un joven detective mexicano-estadounidense llamado Gil Carrillo. Raro, es el centro de la atención. Carillo fue uno de los detectives principales en el caso Night Stalker, junto con el detective de homicidios Frank Salerno, una súper estrella de las investigaciones. Repetimos: todo raro, el no blanco es el héroe, acá no hay diferencias raciales, hay verdadera meritocracia ante quien comenzó a sospechar de la identidad del asesino.

La asociación de los dos sabuesos es el lente por el cual Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer analiza el caso; la sensación de dinámica es constante por más que no estén juntos nunca frente a la cámara. Eso se ve tamizado y reforzado por una cantidad muy bien cuidada de material de archivo, recreaciones de las escenas del crimen correctas (muchas son muy de serie de canal de cable barato, pero bueno, no todo lo que brilla es oro), así como con entrevistas con periodistas que trabajaban en esa época y también con “casi” víctimas y familiares de víctimas del asesino en serie del Night Stalker. Y es que, sí: Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer es genial ya que el relato no es un recuento de cuerpos, es un camino muy bien construido. 

Es más: es tan sólido el andar de la serie que en ciertos momentos el espectador empieza a atar cabos por su cuenta, aunque luego se pegue la cabeza contra la pared. El mejor ejemplo es en relación a las primeras víctimas. Ellas son de origen asiático… ¿Qué pensaría cualquier persona? Que era una tendencia del asesino. Luego vemos que no sigue ese camino. Si a eso le sumamos que Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer no escapa a detallar muy fielmente los crímenes, debemos decir que la propuesta es resolver el crimen se vuelve un trabajo en comunidad, detectives + periodistas + espectadores.  

Crédito: Netflix

Otra marca importante en The Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer es que todas las víctimas son importantes, desde las fallecidas hasta las que sobrevivieron. Son madres, padres, hijos, hijas que forman y alimentan una comunidad, siendo profesionales o no, siendo apoderados o no: la vida en la serie vale mucho más que los asesinatos en sí. Esto lo notamos en ciertos momentos en los que Carrillo define que en ese momento él sintió que los asesinatos estaban “cerca de casa” para él y sus vecinos.

En el último episodio, cuando finalmente se atrapa al asesino, se afirma todo lo anterior que argumentamos: hubo ayuda de un grupo de miembros de la comunidad misma; hay justicia para todos, no para un grupo solitario basado en razas, credos o poder adquisitivo; las víctimas vuelven a nacer.

The Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer es tal vez de lo mejor de true crime de los últimos meses. Debes verla.

https://www.youtube.com/watch?v=Mva2nGveYss&ab_channel=Netflix

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  • Emisión
  • Netflix
  • Géneros
  • Documental
  • Año de inicio
  • 2021
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