Fauna es un ejercicio cinematográfico estimulante

Hace 2 meses
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Desde los primeros planos, Nico Pereda en Fauna se encarga de colocar al espectador en un lugar desconcertante en relación a la cámara y su historia. El director, con una cámara fija en medio de los dos asientos dentro de un coche y con voces en off, comienza a delinear a un personaje en relación con su entorno pero también con quien lo rodea. Después nos introduce a otro personaje, relacionado con el primero, dentro de un automóvil también. Aquí la cámara dialoga diferente con el espectador y se nota mucho menos tensión que con el primer personaje.

Fauna trata de dos hermanos, hombre y mujer, que van de visita a la casa de sus padres. Ella, actriz de teatro, va con su novio, un actor de la serie de Narcos en Netflix y se encuentra perdida gracias a un GPS que no tiene internet. Su hermano, un biólogo que se dedica a todo menos a lo que estudió, encuentra esta reunión familiar una oportunidad para poder conocer al novio de su hermana y relacionarse con él de una forma más cercana. La conjunción de toda la familia de inmediato pone las tensiones al borde y cada uno toma un papel o rol dentro de esta que le permite sobrevivir hasta que deban volver a irse a sus propias vidas.

Esta relación con la cámara y el espectador es sumamente importante: por medio solamente de planos el director presenta al personaje que estamos a punto de ver en relación con su familia y contexto emocional. Tiene mucho que esto no lo veía en una producción cinematográfica mexicana y es refrescante siempre verlo porque el cine últimamente subestima la inteligencia de su espectador: todo está sobre explicado en los diálogos sin dejar nada a la conjetura de la inteligencia creativa de quien la aprecia. Este juego entre director y espectador resulta estimulante porque tampoco los personajes son subestimados por su escritor al ponerlos a prueba con un juego de meta realidad guiada por el propio arte y su relación con la vida diaria, la relación con los demás e incluso su propia realidad, para bien o para mal.

Fauna de Nico Pereda combina esos elementos teatrales que hacen del cine algo tan palpable como nuestra propia realidad, pero aún sin ser tan alcanzable ni pueril. Vuelve a la realidad toda una semántica de elementos emocionales que se combinan con las ficciones que se eligen vivir en la vida, con los personajes que se deciden tomar y representar en ciertos momentos o situaciones para poder siempre sobrevivirlos, por más difíciles que parezcan. En Fauna el ser humano es un maniquí que tiene decisión propia, que decide que ponerse según la temporada, porque es lo que toca mostrar, ese es su propósito; por el cual esta ahí en ese momento.

Fauna puede que no esté dotada de actores reconocidos que la hagan visible o relevante, sin embargo es un ejercicio emocional y artístico que trastoca lo humano junto con todas las máscaras que esto representa. La vida es ficción y la ficción nace de la vida.

Ya se encuentra en cines selectos.

https://www.youtube.com/watch?v=29xbF3QRM94

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