fbpx

#FICM2019: Entrevista a Gonzalo Maza, Mariana Derderián y Paloma Salas por Ella es Cristina

Hace 4 meses
Por

Ella es Cristina marca el debut como director de Gonzalo Maza, aclamado guionista y colaborador de Sebastián Lelio, con quien en 2018 ganó el Oscar de Mejor película extranjera gracias a su trabajo en Una mujer fantástica (2017). Dentro del marco del 17º Festival Internacional de Cine de Morelia, Maza presentó a las audiencias mexicanas Ella es Cristina, una historia que versa sobre la amistad entre Cristina (Mariana Derderián) y Susana (Paloma Salas), dos mujeres que a sus treinta años parecen no haber crecido en absoluto.

En entrevista con Spoiler Time, Gonzalo, Mariana y Paloma nos cuentan su experiencia al crear este proyecto y algunos secretos de la filmación:

https://www.youtube.com/watch?v=-rFf3ieW8dA

Spoiler Time: Estrenaron hace cuatro meses en su natal Chile. ¿Cómo se sintieron con la respuesta del público?

Gonzalo Maza: Fue súper lindo. Cuando uno hace una película, uno piensa que el público la va a entender, pero nunca estás seguro de eso hasta que por fin la muestras. Cada vez que hemos proyectado Ella es Cristina y hacemos sesión de preguntas y respuestas –como aquí en Morelia– es muy lindo escuchar cómo reacciona la audiencia, si se ríe, si tiene dudas… es un alivio estrenar una película. Es una sensación en la que abrazas todas las respuestas y dices: “Ok, todo salió bien.”  Y con este filme, algo que me llamó la atención es que la gente la veía y se emocionaba y eso a uno siempre le llena.

ST: Paloma, tú eres conocida por hacer comedia en vivo (stand-up) y entiendo que fue una sorpresa para ti cuando Gonzalo te ofreció participar en Ella es Cristina.

Paloma Salas: Yo le ofrecí a Gonzalo la oportunidad de trabajar conmigo. [Risas]

GM: Y la tomé inmediatamente.

PS: Y sé que se arrepiente cada día de su vida.

ST: ¿Cómo fue para ti trabajar con un material distinto a la comedia?

GM: Quiero decir algo. Cuando le dije del proyecto y si le interesaba participar, ella me contestó: “toda mi vida he querido ser actriz”.

PS: ¡No!

GM: “Desde los tres años he querido ser actriz…”

PS: ¡Mentiroso! Es mentira eso. Lo de ser standupera es verdad. [Risas] Mira, soy hija única y eso quiere decir que me preparé toda mi vida para esto. Tuve muchas horas en mi infancia frente al espejo en las que fingía llorar y en las que escuchaba música y pensaba que el mundo giraba alrededor de mí. Algunos piensan que todo eso es una estupidez, pero en realidad es una buena escuela y, en mi caso, fue la única que tuve. De hecho, no sé si ustedes se acuerdan [señala a Mariana y a Gonzalo], pero antes del primer día de rodaje, Gonzalo quería cambiar algunas líneas, pero llegó muy tarde y eran las once de la noche, día previo al rodaje de la primera película que hacíamos…

Mariana Derderián: ¡¿Por qué vas a contar eso?! [Risas]

PS: … y nosotras estábamos en pijama viendo un tutorial de actuación en YouTube. Entonces es un milagro que haya pasado esto. Además, tuve la suerte inmensa de que en todas mis escenas, mis contrapartes son consideradas tesoros nacionales para Chile. Alejandro Goic, quien interpreta a mi papá, es de los mejores actores que tenemos y sigo sin creer que trabajé con él. En mi primer día de rodaje, a las cinco de la mañana, yo tenía una escena de seis páginas con Alejandro Goic y es como si yo te dijera: ve a llorarle a Meryl Streep. Fue como un chapuzón en el agua y espero haber estado a la altura. Lo disfruté muchísimo. Claudia Celedón, la mujer que hace de mi madre, me enseñó a llorar. Fue una experiencia preciosa. Me encantaría que se repitiera, pero no sé cuántas películas pueden existir con un personaje idéntico a este.

Fuente: FICM por Liz Robles

Spoiler Time: Gonzalo, has trabajo como guionista de películas aclamadas por el público y la crítica como Gloria (2013) y Una mujer fantástica (2017). ¿Qué diferencia encuentras entre escribir para alguien más y escribir para ti ahora que también eres el director?

GM: Uno se siente más acompañado cuando escribe para alguien más. No es muy distinto a querer agradar a otra persona con una idea que le llevaste. Si no le gusta la idea que le llevaste, le llevas otra y otra hasta que le guste y este ejercicio es una buena escuela para empezar a escribir. Yo aprendí a escribir así. Ahora, cuando escribes para ti es más difícil porque nunca te gusta nada. Uno nunca llega al estado de decir “sí, esto está bien”. Siempre te quedas con la duda. Entonces lo que haces es pasarle el guion a otras personas para que te digan que está bien y qué esta mal y luego, por lo mismo, llegas a perder un poco la brújula con tu trabajo.

ST: Hablando de escuelas, ¿te ha ayudado tu experiencia como periodista y crítico de cine en tu papel de guionista?

GM: Sí, absolutamente. Yo escribo pensando en otras películas. Ella es Cristina tiene muchas referencias a películas en blanco y negro que me gustan. La música de piano que se escucha en una escena, por ejemplo, es de una película que se llama The Conversation (1974) de Francis Ford Coppola. Como artista tomas de todas partes. De alguna manera, esto te hace sentir parte de una comunidad. El cine significa ser parte de una comunidad. Las películas se ven en una sala con muchas personas y se hacen de igual manera.

ST: Mariana, tú estuviste embarazada durante una parte del rodaje. ¿Cómo fue incorporar esta verdad dentro de la ficción de Ella es Cristina?

MD: Me ayudó mucho sentir ese peso, esa responsabilidad que se venía. Me ayudó mucho estar en ese estado. Por suerte, mi vida real no era tan caótica como la de Cristina.

GM: Hay algo muy físico. Los actores trabajan con su cuerpo y hay un aspecto físico súper importante ahí.

MD: Absolutamente. La postura, el peso, el acomodarte de cierta forma, sentarte hacia un lado, hacia otro… te enseña mucho sobre la corporalidad y la experiencia de estar embarazada.

ST: Gonzalo se inspiró en experiencias de sus amigas para escribir Ella es Cristina pero también en el deseo de trabajar contigo, Mariana. ¿Cómo respondes a esta invitación?

MD: Fue…

GM: No me creía, pensaba que era una broma.

MD: Lloré de emoción. Pensé que era una broma. Necesité que lo dijera más veces. No me lo imaginaba y en verdad sentía que en cualquier minuto me iba a decir: “¿sabes qué? Lo estuve pensando… el guion dio un giro y necesito otro tipo de actriz.” Me costó realmente creérmelo y ahora verla acá me hace pensar: “¿en verdad está ocurriendo o sigo soñando?” Es mi primera película y es una suerte, un honor y un lujo.

ST: Gonzalo, tu trabajo ha demostrado que escribes personajes femeninos increíbles. Sin embargo, estamos en una época en la que las mujeres exigen contar sus propias historias. ¿Cómo haces tú para escribir estos personajes femeninos tan ricos? Y también, Mariana y Paloma, ¿cómo responden a que un hombre sea quien los escriba?

GM: Fue muy importante que yo siempre me sintiera fuera del club de “los hombres”. Nunca me he sentido parte de la comunidad masculina y de muchos temas que les interesan a los hombres como el futbol, la pornografía y todas esas cosas que son tan comunes entre los hombres cuando están creciendo. A mí me provocaban cierto rechazo. Por el contrario, siempre me ha parecido que la conversación de las mujeres es más interesante. Me gusta estar rodeado de ellas. Hay algo ahí que siempre he admirado, por eso pongo mucha atención en cómo hablan y las cosas que dicen. Todo esto me nutrió como escritor y creo que es una consecuencia natural de mi personalidad.

PS: Así que eres voyeurista… [Risas]

GM: Básicamente.

MD: Gonzalo tiene una empatía hacia el mundo femenino que es poco común. Se nota en su trabajo. Por poner un ejemplo, en Gloria deja a los hombres muy mal parados. Y no está diciendo mentiras. Todos podemos ver a esas personas en la sociedad y seguramente también las conocemos. Además, a mí me encanta que sea él quien hable de esto, incluso creo que le da más peso y más validez ante el resto de los hombres que dicen “no somos así” y que cuestionan poco sus acciones.

PS: También hay que entender que las películas son esfuerzos multitudinarios y aunque Gonzalo la escribió y la dirigió, el resto de la producción era muy femenina. Trabajamos con mujeres casi todo el rodaje. Me encantaría decir: “Gonzalo tiene permiso de escribir de mujeres porque es un hombre muy sensible,” pero quizá no es cierto. Quizá no tiene permiso.

GM: Ya me lo vas a quitar.

PS: Exacto. Ya no tienes permiso. [Risas] Pero sí sé que fue una experiencia de trabajo en la que me sentí cómoda y de la que no me hubiera gustado privarme porque Gonzalo es hombre. No sé si exista una respuesta políticamente correcta y en verdad, créeme que son cosas que me pregunto todo el tiempo. Ahorita, por ejemplo, me estoy preguntando si debí trabajar con Gonzalo o no. [Risas]

Fuente: FICM por Liz Robles

ST: Por último, me gustaría saber si el guion original cambió mucho respecto al corte final que tenemos la oportunidad de ver en Morelia.

GM: Sí, evolucionó mucho. El cine es un proceso de prueba y error y este proceso no se acaba en el guion, también se cambian cosas en la filmación y luego en el montaje. Es un proceso constante y hay cosas que quizá no habías visto antes y que aparecen durante el montaje. A veces, estos descubrimientos los utilizas, los refuerzas y los incorporas. En ese sentido, hay muchas cosas que la película dejó atrás y otras que descubrió durante el proceso.

Hoy