La ciencia ficción, el género ideal para la crítica social

Hace 2 semanas
Por

La ciencia ficción, a veces llamado también “género de anticipación”, desde sus comienzos se ha caracterizado por, como bien lo indica esta denominación, anticipar el futuro que nos espera. En el 2020, cuando el COVID-19 llegó a nuestras vidas para quedarse y modifcó el mundo entero, nos dimos cuenta de que estábamos viviendo en un escenario muy similar a muchas películas y series del género.

Sin embargo, no solo una pandemia es lo que la ciencia ficción nos ha podido advertir o anticipar, para usar de nuevo ese término. El género, tanto en la literatura como en las producciones audiovisuales, ha sabido ver los errores que la humanidad ha ido cometiendo en los últimos años (siglos, tal vez) y que pueden llevarnos a una crisis total.

El mundo actual se enfrenta a muchos problemas. Todos lo sabemos. Pandemias, cambios climáticos, guerras, falta de recursos, avance de gobiernos que restringen los derechos de las personas, realmente tenemos para elegir. Quien también lo sabe y lo supo desde hace mucho tiempo es la ciencia ficción. Para cada uno de estos temas que hoy ocupan la agenda mundial, hay un ejemplo de ciencia ficción.

Tomemos, por ejemplo, el cambio climático. Una de las películas más célebres de Studio Ghibli, Mononoke Hime, estrenada en 1997, ya nos advertía sobre el avance de la contaminación sobre la naturaleza y los problemas que esto traería. Con el tono mágico que caracteriza a las películas de Hayao Miyazaki, Mononoke Hime nos muestra literalmente al bosque y a sus espíritus luchando por preservar su autonomía y su existencia frente a las fábricas y el humo que lo copa todo.

Más recientemente, sin embargo, tenemos otro ejemplo: la aclamada serie francesa del 2019 El colapso, que en cada uno de sus ocho episodios nos muestran a una sociedad que ha colapsado completamente debido a los problemas climáticos. La serie muestra una historia individual en cada episodio, con diferentes personajes en diferentes situaciones, tratando de sobrevivir en una sociedad que ya no tiene nada de civilizada. ¿Lo mejor de todo? En el último episodio, El colapso nos entrega el único flashback de la serie mostrando cómo los ambientalistas intentaron advertir acerca de la crisis inminente y nadie los escuchó. Sí se parece a la realidad, ¿verdad? Como nota de color, la misma serie se propuso seguir una premisa “ecorresponsable” a la hora de producirse, convirtiéndose no solo en una joya por su calidad, sino también por su compromiso.

Por supuesto que hay más ejemplos. Incluso la reciente Don’t Look Up de Netflix, con ese elenco estelar encabezado por Leonardo DiCaprio, trata sobre cómo nuestra sociedad se encuentra climáticamente al borde del colapso. La nueva temporada de Borgen, la aclamada serie danesa sobre política y medios de comunicación, también decidió enfocarse en esto. Y sin embargo, seguimos haciendo oídos sordos.

Lo mismo sucede con los otros problemas. Sin ir más lejos, Margaret Atwood escribió The Handmaid’s Tale en 1985, y en esa novela ya nos presentaba a un gobierno totalitarista atacando de lleno los derechos de las mujeres. Solo basta ver los debates por los derechos al aborto en Estados Unidos para saber que no estamos tan lejos de tener un Gilead en el mundo.

Por supuesto, si hablamos de ciencia ficción y de crítica social, no podemos dejar afuera a Black Mirror. La serie creada por Charlie Brooker se dedicó en sus cinco temporadas a advertirnos acerca de futuros posibles. Desde el peligro de las redes sociales, pasando por las sociedades meritócratas, por una política que solo vive para el show y no para la toma de decisiones reales y hasta los peligros de tener toda nuestra vida registrada digitalmente, Black Mirror logró mostrarnos todo y por eso se convirtió en un éxito. Como espectadores, no pudimos más que mirarla con espanto y admiración y saber, en lo profundo de nuestro ser, que ese es el futuro que nos espera.

Years & Years, la miniserie británica, hizo lo mismo. Crisis de refugiados, políticos que se dedican a dar un show, contaminación, guerra, crisis económica, todo se encuentra presente en los seis episodios que la componen, hasta la rivalidad entre Estados Unidos y China, que todavía no ha llegado a su punto mayor pero todos sabemos que eventualmente sucederá.

Incluso en casos más extremos, como por ejemplo los filmes de la franquicia The Hunger Games, que son de ciencia ficción distópica, se muestran cosas que no están tan alejadas de nuestra realidad: hambruna, desigualdad y salvajismo son parte del día a día en el que vivimos.

Aunque muchos tilden a la ciencia ficción de un género pasatista, o exagerado, si prestamos atención, si realmente escuchamos los mensajes que estas producciones nos están entregando, nos daremos cuenta de que no solo nuestro futuro, sino también nuestro presente se parece cada vez más a lo que la ciencia ficción nos cuenta. ¿Nos impresiona? ¿Nos parece demasiado? Todavía tenemos tiempo de cambiarlo, solo basta prestar atención y comprometerse.

Continuar leyendo

Hoy