Legion

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La segunda temporada nos voló la cabeza de nuevo

Hace 4 años
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Lamentablemente la segunda temporada de Legion llegó a su fin y siendo sinceros, nos dejó destrozados. A diferencia de la primera entrega, en esta ocasión tuvimos la ayuda de un narrador que nos explicó conceptos claves que se abordarían en la temporada para entender mejor lo que ocurría en la mente de David.

Lejos de ser algo directamente positivo, se tornó en muchas ocasiones en un elemento que cansaba al espectador que se perdía entre las idas y vueltas de la explicación y el hilo de la trama. Pero no podemos reprocharles ese detalle a los guionistas porque al final la característica de esta serie de FX ha sido generar esa extrañeza y sentimiento de confusión que se torna en una obra de arte.

Se nos muestran algunos recuerdos de David, pero nunca nos aclaran cuándo pasaron. Gracias a este recurso de salto en el tiempo, así como las escenas sin secuencia de sus recuerdos, la serie logra darnos un narrador nada confiable y nos hace dudar en todo momento de sus acciones y palabras.

El argumento de esta temporada se centró en David tratando de detener a Farouk “El rey sombra” en su intento de recuperar su cuerpo y dominar así el mundo. Pero una Syd del futuro le dice a David que debe de ayudar a su enemigo, porque de no ser así, el mundo terminará en el futuro.

Por supuesto en un primer momento no podíamos comprender las intenciones de Syd del futuro hasta que le reveló a Farouk la verdad. David terminaría siendo el villano de la historia y alguien tenía que detenerlo.

Esto llega al punto culminante cuando David y Farouk se enfrentan en una de las escenas que podría ser la mejor de la serie hasta ahora. David y Farouk cantan Blue Eyes de The Who para después enfrentarse en un duelo mental que involucra distintas criaturas y hasta helicópteros, en versión animada.

Pero cuando creíamos que sería el final para Farouk, en un giro impresionante y devastador de la temporada, Syd del presente traiciona a David provocando que inevitablemente más adelante se convierta en Legion. ¡Al final el amor no pudo ser salvado!

En el momento que nuestro protagonista yace en el suelo, uno de los tres David que hay en su mente (porque sí, David está enfermo a pesar de ya no tener al Rey sombra dentro de él) nos explica que Syd es un delirio. Nació como una idea, la idea de que él era una buena persona y merecía ser amado.

Convencido de que no ama a Syd, David con todo su poder al máximo escapa con Lenny. Syd le pregunta a Clark “¿Qué haremos ahora?” a lo cual contesta “ahora rezamos”. Dejándonos con un gran cliffhanger ¿en la tercera temporada David será el enemigo a vencer?

En resumen, de nuevo el elenco de Legion vuelve a regalarnos actuaciones excelentes, Navid Negahban como Farouk hace un gran trabajo, su porte y acento lo vuelven un personaje misterioso y elegante. Por su parte, Dan Stevens consigue enamorarnos con su interpretación inocente de David y también cuando se torna demente.

Aunque debemos admitir que la segunda temporada no pudo superar a su antecesora al perder varias veces el ritmo de la historia (dándole muchas vueltas al mismo problema), Legion mantiene ese desvarío de escenas inconexas y colores neón que tanto amamos de la primera temporada. Lo que es real y lo que no es real se vuelve una sola historia.

Solo resta decir que visualmente Legion no nos decepciona: la paleta de colores, el vestuario y encuadres logran catapultarla como una serie exquisita y fuera de lo normal que se disfruta por dejarnos sin palabras episodio tras episodio. Únicamente esperamos que la siguiente entrega logre unir perfectamente la historia con cada elemento sublime que veamos en pantalla.

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