Mare of Easttown

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Aplausos o blasfemias: deconstruyendo el polémico final de la serie del 2021

Hace 2 meses
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ADVERTENCIA: El siguiente artículo incluye spoilers

Mucho se ha discutido sobre cómo, si bien todos los elementos de una historia son importantes, su desenlace tiene el poder para salvarla o hundirla. Un aspecto que se ha tornado cada vez más evidente en el terreno de las series con casos que siguen siendo motivo de debate como Dinosaurios (1991), The Sopranos (1999) o Game of Thrones (2011). Y ahora Mare of Easttown.

La miniserie que marcó el reencuentro de Kate Winslet con HBO parecía aumentar su popularidad con cada semana que pasaba, pero los debates en torno a su historia alcanzaron un punto verdaderamente climático con las acciones abordadas en el episodio final. Unos lo aplaudieron y otros lo detestaron.

No hay una fórmula concreta que diga cómo debe concluir una narración y como tal no existe el cierre perfecto. Por otro lado, las narrativas se han tornado más complejas, lo que requiere desenlaces cada vez más elaborados. Tal es el caso de Mare of Easttown que necesitaba cerrar la investigación, pero también exigía concluir el recorrido de su atormentado personaje central, quien lejos de ser una simple detective, era una mujer abrumada por su pasado.

Luego de muchas vueltas de tuerca cumplió con la primera parte de manera satisfactoria, lo que incluye un seguimiento de los llamados Diez Mandamientos –que en realidad no son sino diez recomendaciones– de Ronald Knox para la ficción detectivesca. El primero y quizá más importante: “el criminal debe ser alguien mencionado en la primera parte de la historia, pero no debe ser alguien cuyos pensamientos se hayan permitido seguir” [vía]. Esto cuando Mare (Kate Winslet) descubre que el pequeño Ryan (Cameron Mann) es el verdadero asesino de Erin (Cailee Spaeny), un suceso aun así resultó innecesario para algunos que consideraban que la culpabilidad de John (Joe Tippett) debió respetarse para quitar al menos un poco de dolor a Mare.

Pero lo cierto es que esta resolución conduce directamente a la segunda y definitiva. La que según Robert McKee debe ser “una última ráfaga de información que devuelve la mente de la audiencia a toda la historia. En un repentino destello de percepción, el público se da cuenta de una verdad profunda que estaba enterrada bajo la superficie del personaje, el mundo y el evento. Toda la realidad de la historia se reconfigura instantáneamente. Esta percepción no solo trae una avalancha de nuevos conocimientos, sino también una emoción profundamente satisfactoria” [vía].

Todo esto es experimentado por el público a través de la propia Mare, quien se debate entre el cumplimiento de su deber y el hacerse de la vista gorda para evitar un nuevo dolor a su única y muy querida amiga Lori (Julianne Nicholson). ¿Podía permanecer indiferente? Sí. ¿Podía incluso decirle que sabía la verdad y decirle que sería un secreto entre ambas? También. ¿Habría sido coherente con el personaje? Aquí las cosas empiezan a complicarse, pues si bien era una obsesionada con el cumplimiento de la justicia, los pesares de su viaje habrían hecho que la decisión fuera justificable. ¿Le habría dejado una reflexión o una emoción profundamente satisfactoria? No.

Fuente: HBO

Mare es una historia policial, pero antes que eso es un drama social en el que el pueblo es tan relevante como su personaje central. Tanto así, que ambos juegan un rol dominante en el título, no hay uno sin el otro. Un sitio devastado en el que la mayoría de los habitantes ocultan algún oscuro secreto que les lleva a ser señalados en algún punto de la historia, lo que incluye familiares, amigas, religiosos e incluso niños, siendo este el caso más drástico al tratarse de la pureza distorsionada.

No menos importante es el hecho de que el grueso de las afectadas son mujeres. Víctimas, pero también supervivientes que toman medidas desesperadas para salir avante en una sociedad que se desentiende de sus problemas. Chicas que se prostituyen para pagar cirugías de sus bebés, enfermas de cáncer que siguen buscando a sus hijas desaparecidas mientras nadie más parece hacerles caso, o madres que aceptan planes fuera de la ley para evitar el resquebrajamiento total de sus familias. La propia Mare forma parte de este círculo vicioso, maltratada por su hijo y marcada para siempre tras su suicidio, hasta que decide romperlo con su decisión final.

El hecho de que Mare arrestara al pequeño Ryan va más allá de la justicia, que termina convirtiéndose en un aspecto secundario dentro de la trama. La trascendencia de este difícil pero necesario esfuerzo es netamente social: mostrar que la erradicación de estos males sólo puede hacerse desde la raíz, por más doloroso que esto sea. Todo a partir de un culpable inocente, por edad y porque el asesinato fue accidental, y quien irónicamente parece encontrar la paz en el encierro, sabedor de que su castigo ayudará a limpiar la culpa que le carcome. Una aceptación trascendental en un poblado donde todos prefieren huir de sus problemas antes que enfrentarlos y que aplica para la propia Mare, pues como bien le dice su terapeuta (Eisa Davis), “te has estado ocultando detrás del luto de otros. Pero incluso después de resolver estos casos, el luto seguirá allí esperándote. Hasta que lo enfrentes”.

La dureza del caso, que además salpica a buena parte del pueblo, hace que todos encaren sus respectivos demonios, al tiempo que convierte a Mare of Easttown en una historia de redención. O como dijera el diácono Burton (James McArdie), “siento como si finalmente hubiéramos salido de un túnel para llegar al siguiente nivel de sanación […]. No nos corresponde decidir qué merecen y qué no [los transgresores]. Nuestro trabajo es sólo amar”. Un perdón que no se limita al prójimo, sino que se extiende a uno mismo, siendo Mare la gran exponente de ello con esa escena final que la muestra subiendo al ático en el que suicidó su hijo y que había evitado desde el trágico suceso. La aceptación definitiva de que lo acontecido no fue culpa de ella y de que ha llegado la hora de seguir adelante, o como dijera la propia Kate Winslet, “no puedes enfrentar la culpa hasta que llega el momento adecuado […] y para mí, eso es lo que significa ese momento, el principio de ella enfrentando lo que no ha podido enfrentar hasta ahora” [vía].

Un cierre doloroso, pero necesario para la que bien merece ser considerada entre las grandes miniseries de los últimos tiempos.

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Mare of Easttown

  • Emisión
  • HBO
  • Géneros
  • Drama
  • Actores
  • Kate Winslet
  • Evan Peters
  • Julianne Nicholson
  • Guy Pearce
  • Año de inicio
  • 2021
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Mare of Easttown (2021)

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