Maya Goded nos contó por qué la fotografía es el verdadero camino a la espiritualidad y la justicia

Hace 2 meses
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El pasado 28 de Julio la National Geographic Society anunció la selección de sus nueve ganadores al Storytelling Fellows 2020-2021, seleccionados por estar dedicados y comprometidos a mostrar de una manera excepcional temas sociales, del poder de la ciencia y la exploración para cambiar el mundo. Cada uno de los becarios, que representan los campos de la fotografía, el periodismo, la tecnología, el cine y el arte, recibirá un apoyo monetario de National Geographic Society para concentrarse en sus proyectos a lo largo de un año mediante el uso de diferentes recursos narrativos.

Charlamos con una de las ganadoras, Maya Goded, fotógrafa y documentalista mexicana, cuyo trabajo aborda temas como la sexualidad femenina, la violencia de género y sobre sanadoras y defensoras del medio ambiente.

El mundo no gira alrededor de nosotros, no somos nosotros y el mundo. Somos todos parte de un mundo y esa relación es algo que ya no se entiende.

— Maya Goded

El proyecto de Maya titulado Sanación, Cuerpo y Territorio documentará la resistencia de las mujeres indígenas contra la explotación de la biodiversidad y los recursos naturales y el conflicto socioambiental en Latinoamérica mediante la práctica de sus rituales de sanación, experiencias espirituales y medicina tradicional. Lleva más de 2 años de realización por todo México y mostrará la cultura ancestral de nuestro país y su conexión con la naturaleza.

“Lo que estoy trabajando esta muy ligado con la naturaleza y la sanación. Las mujeres son las primeras que están en contacto con toda esta sobre explotación de la naturaleza, son las primeras de las que se percatan de esto por ser las responsables de la comunidad y ante todo el corazón de la resistencia: se encargan del cuidado de todos. Su mirada y voz esta lucha por cuidar la vida es lo que me atrae, que la vida va junto a la naturaleza, su territorio y sus saberes”, comentó Maya.

Maya es una de las fotógrafas con más experiencia dando visibilidad a las mujeres y su realidad en México. Siendo siempre neutra y objetiva ha logrado retratar la crudeza de los feminicidios y la cultura de violencia del país, pero ante todo ha logrado poner sobre la mesa la cultura machista y micro-machista que aún existe, pero que se encuentra maquillada con un velo de hipocresía moral.

“Llevo mucho tiempo fotografiando la violencia a las mujeres en mi país. Ha sido un camino frustrante. Trato siempre de ver todo desde diversos puntos de vista, pero lo que ha sido triste es en donde no hay justicia. Comencé en Ciudad Juárez con mujeres desaparecidas y fue cuando confirmé que del Estado no viene toda la solución a todos estos problemas. Vi que al no encontrar justicia muchas personas recurrían a los milagros; eso me hizo ver este lado de la gente que busca a veces otras opciones para encontrar paz frente lo que les acontece. La fotografía y esos acontecimientos me hicieron ir sanando todo esto que sentía, esta necesidad de justicia que no se puede obtener del poder de mandato. Empecé a leer de formas de sanar heridas, y no solo con la justicia que no existe, sino con lo espiritual y así fui aprendiendo, hasta que esto de la sanación se volvió uno de los temas más importantes de mi vida y decidí irme a las raíces”, afirmó Maya.

Para mí el arte es vivir todos los días y una perfecta extensión de eso es la fotografía, pues nos permite captar la realidad en el momento exacto.

— Maya Goded

La fotografía, como bien comenta Maya, ha sido un proceso de ruptura y de nuevos aprendizajes, pues le ha funcionado como un medio de aprendizaje, más que como un medio de denuncia y eso es lo que ella espera que todos puedan hacer al ver su trabajo.

“Para mí hacer fotografía es abrirme a entender y romper mis propios tabúes, a dialogar, a plasmar mis percepciones de vida y entender al otro, a dialogar. No me interesa abarcar un tema desde el inicio como una denuncia, lo que sí me hace ruido preguntar y fomentar el debate. Si empiezas a buscar fotografías con esta percepción de denuncia, lo único que haces es seguir detrás de esto con una idea preconcebida y no haces laborar con la neutralidad y la verdad necesaria; no permites que exista el diálogo verdadero y las preguntas entre tu proyecto y el público”, opinó Maya.

Para la fotógrafa es importante seguir realizando este ejercicio de diálogo entre lo espiritual y la verdad y así generar preguntas en el espectador, especialmente en estos tiempos en que la violencia y los feminismos van en aumento año con año.

“En México sufrimos de violencia a la mujer; existe y crece todo el tiempo. Hace poco grabé junto con otros cineastas un documental de la Ciudad de México; quería hacer una historia de una mujer que mataron allí, un caso que fue muy fuerte justo antes de la pandemia. Me impresionó mucho: eramos muchos periodistas, muchas compañeras fotógrafas y un grupo de jóvenes le hicieron un homenaje a esta chica en la puerta de su domicilio. Nunca me había pasado esto, ver madres y jóvenes con el rostro tapado para evitar represalias. De repente comenzaron a salir mujeres del barrio muy jovencitas y ahí fue como sentir una liberación: todas comenzaron a hablar sobre la violencia que sufrían en sus casas y esto les ayudó; encontraron en este acto un espacio de verdad y de ser escuchadas ante mujeres, madres e hijas, ya que la policía no lo hace. Es un tema abierto y sin resolución en este país”, comentó Maya.

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