Shiny Flakes: The Teenage Drug Lord

Artículo

Shiny Flakes: Netflix, no todos los niños ricos son interesantes

Hace 2 meses
Por

Luego de lanzar How to Sell Drugs Online (Fast) en 2019 y tener éxito, Netflix nos presenta este documental sobre el adolescente que inspiró el show. Spoiler: La ficción es cien veces más interesante y entretenida. Shiny Flakes: The Teenage Drug Lord cuenta la historia de Maximilian Schmidt, el joven alemán que a los 18 años tenía un imperio narco de mil millones de euros y lo construyó desde el dormitorio que se encontraba en la casa de sus padres.

Hasta ahí está todo bien, la historia tiene potencial para ser interesante, parte de ella aún se está desarrollando (ya veremos por qué) y la serie que utilizó esto para crear una historia ficticia tuvo éxito, entonces ¿Por qué el documental es tan aburrido?

https://www.youtube.com/watch?v=ts95YKQXUt4

La película utiliza una réplica de su dormitorio para realizar una dramatización de lo que pasó desde que comenzó a vender drogas hasta que fue arrestado, lo cual es de gran ayuda para imaginarse mejor las situaciones que fueron ocurriendo. Este es un punto a favor.

Sin embargo, el documental vende a este chico Max como un “criminal nunca visto”, lo cual es cierto desde cierto punto de vista porque lo hizo todo solo (supuestamente), acumuló una inmensa cantidad de plata y al fin y al cabo se salió con la suya, pero también hay un montón de criminales que comenzaron haciendo actividades ilegales en internet. Así que no es nada nuevo.

Por otro lado, Schmidt parece disfrutar el hecho de que le estén dedicando un documental: se ríe en prácticamente todas las entrevistas, hace chistes con el set de filmación, habla con los actores fuera de cámara, hasta se presta a actuar en varias escenas. Pareciera como si Netflix le estuviera haciendo un favor.

https://www.youtube.com/watch?v=LMl93KgG72Y

El narcotraficante cuenta algunas de las acciones que hizo para comenzar su imperio narco y a lo que debió recurrir para mantener la venta de drogas por sí mismo, pero es alguien que tenía absolutamente todas las herramientas para hacerlo. Es decir, no le costó nada. Literalmente es un chico que usó la plata que le daban los padres para vender cocaína y éxtasis porque estaba aburrido, y luego no sufrió las consecuencias adecuadas en ningún punto de su vida.

El protagonista es cero interesante, y el documental no logra profundizar en las partes más jugosas del caso para por lo menos sacar información que atraiga a los espectadores. En definitiva, a este muchacho le dedicaron un documental porque es rubio, alemán y atractivo. No es carismático, la historia en sí tiene cero drama, los investigadores del caso son sumamente ineptos y ni siquiera hay testimonios de sus padres. 

¿Cuál es el punto del documental? ¿Hacer una investigación periodística? Él ya se libró de su condena, y aunque el caso aún sigue abierto, no nos proporcionan ninguna información que ayude con el mismo ¿Quieren que más gente se interese en la serie alemana? Les salió absolutamente lo contrario.

Crédito: Netflix

Esta no es la primera vez que Netflix recurre a adolescentes con plata para crear contenido. Hay decenas de series y películas originales en la plataforma que los tienen como protagonistas, lo cual puede ser atractivo cuando es super ridículo o cuando hay algún conflicto interesante en el medio, pero llega un punto en el que pasa a ser sumamente aburrido, soso, tedioso.

Lo peor del documental en cuestión es que trata con todas sus fuerzas para hacer que el protagonista sea interesante, venderlo como alguien único, misterioso, irrepetible, pero no lo es, nunca lo fue, nunca lo va a ser. Es un nene soberbio con plata que estaba aburrido. No es un héroe. No es es gracioso. No es Heisenberg ni Tony Montana. Ni siquiera es un criminal que llame la atención. Basta amigo Netflix.

Por último, porque ya le dedicamos muchas palabras a algo tan poco interesante, es increíble que a los vendedores de drogas que tienen éxito se los siga destacando como figuras sobresalientes y a los que la consumen se los apunte con el dedo, dejándolos en el subsuelo de la sociedad. Estos documentales tampoco ayudan en nada desde ese aspecto.

En fin, Naomi Osaka es un documental mucho mejor, busquen ese en Netflix.

Más sobre
esta película

Continuar leyendo

Hoy