One Cut of the Dead

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Una revolucionaria película del subgénero zombi que llega tarde, pero…

Hace 1 mes
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George Romero, el creador de los zombies en el año de 1968, entendía perfectamente el quehacer de una película en un contexto histórico bastante complicado porque él hizo una de zombies durante la Guerra de Vietnam y la segregación racial en Estados Unidos. Este entendimiento intelectual del propio contexto social hace que el cine zombi sea también un reflejo de la situación política y social que está pasando en ese momento,
probablemente en ese sector de la población, en esa parte del mundo o en ese pequeño círculo de la sociedad, etcétera. En ese año, o mejor dicho, durante esa década, se jugaban muchas cosas dentro de la política y sociedad norteamericana. Martin Luther King luchaba por los derechos de los negros y en contra de la segregación racial, pero también con un final fatal que quedó en los anales de la historia mundial. Esto es reflejado dentro de La noche de los muertos vivientes con un héroe negro y el primero golpeando a una mujer blanca en una pantalla de cine y en conjunto con el conflicto en Vietnam. La sociedad al ver el trabajo de Romero pensó que si sucedía un fin del mundo, sería tal cual como lo mostraba la pantalla de cine.

¡Fue un escándalo!

A partir de este momento el cine de zombies se convirtió en todo un subgénero que trataba de hacer más digerible las situaciones políticas y sociales que en ese momento eran efervescentes dentro de un país dentro o de una sociedad determinada. Sin embargo, hay películas del subgénero de zombies que no obedecen a esta regla de retratar una situación social o política como se mencionó antes; que solamente son hechas para satirizar situaciones o actividades y este es el caso de One Cut of the Dead (Zombies, cámara y acción).

https://www.youtube.com/watch?v=8405V7t0VG0

La historia es acerca de un equipo de filmación el Japón que quiere hacer una película de zombies en una instalación nuclear antigua, proyecto que va bien hasta que hay zombies de verdad y todo se vuelve un verdadero caos.

La sinopsis es muy breve al obedecer a una estrategia publicitaria que no revela demasiado acerca de la historia ya que es un guion bastante minucioso en cuanto al detalle de la técnica cinematográfica con la que juega a hacer cine. Es muy interesante, en algunos casos, ver historias de zombies que son realizadas por motivos que no plasman una problemática política y social que solo sirven para entretener. En estos casos la historia y la profundidad de los personajes serán directamente proporcionales. One Cut of the Dead (Zombies, cámara y acción) incluso rompe también esta regla que podemos ver en Zombieland de Ruben Fleicher en el 2009 o la reciente Army of the Dead de Zack Snyder. Esta última toma de pretexto solamente temas sociales sin elaborarlos, incluso estorban y la hacen más larga e innecesariamente aburrida en partes.

Shin’ichirô Ueda, su director, logró con esta película de zombies un ejercicio cinematográfico sin precedentes donde combina humor negro, sátira y una técnica de una sola toma o bien plano secuencia logrando contar la historia de sus personajes, supuestamente, sin un solo corte, y si lo hay, pasa desapercibido con la maestría a la que pocos llegan al practicar esta arriesgada forma de narrar.

Este tipo de técnica requiere de muchos esfuerzos actorales, de producción pero también de dirección. Sin embargo hay dos características que se destacan en específico la película: las buenas actuaciones y la capacidad de improvisación de sus actores para no echar a perder la coreografía que, seguramente, han ensayado mil y un veces antes de comenzar a filmar, para perpetuar una química única, con reacciones genuinas a los estímulos de producción para lograr la credibilidad de un proyecto tan difícil.

La película es muy al estilo a lo realizado por Sion Sono en el 2013 con Vamos a jugar al infierno, en la que se plasma un ejercicio igual en una sola toma pero con mucho más gore y con la mafia Yakuza involucrada en un set del filmación. La menciono porque One Cut of the Dead (Zombies, cámara y acción) demuestra una ejecución redonda al nivel del experimentado Sion Sono.

Pero…

Llega muy tarde a nuestro país al no encontrar distribución antes y gracias a una pandemia que parece interminable. Aún así, poder volver verla en pantalla grande es y será un deleite para los fans del subgénero de zombis y del terror.

En resumen…

One Cut of the Dead (Zombies, cámara y acción) es una gran producción que pudiera parecer insignificante en cuanto a sus valores cinematográficos, pero que sin embargo logra atrapar al espectador con una dinámica hilarante y apremiante acompañada de una cámara que nunca te suelta y te lleva de la mano a una aventura mortal muy divertida.

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