El exquisito viaje documental por las primeras 8 obras de Quentin Tarantino que debes ver

Hace 1 año
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Los años 90 fueron un buen caldo de cultivo para los cineastas independientes norteamericanos. Mientras Hollywood se dedicaba a lanzar productos prefabricados, nuevos autores como Richard Linklater y Paul Thomas Anderson tomaban la posta en los festivales y los grandes estudios abrían divisiones especiales con el fin convocarlos. Entre estas nuevas voces se encontraba un prometedor guionista oriundo de Tennessee, que trabajaba en un videoclub de California y se dedicaba a vender magistrales guiones para pagar la hipoteca. Nunca había estudiado cine formalmente, pero en las charlas con sus amigos todos se quedaban anonadados ante el conocimiento profundo de este joven. Hablamos ni más ni menos que de Quentin Tarantino, el espíritu de una generación que con su ópera prima revolucionó a la industria, convirtiéndose en todo un culto para la cinefilía.

Estrenado a fines de 2019, el documental QT8: The First Eight narra a través de entrevistas a diversos protagonistas del universo cinematográfico de Tarantino, los secretos y anécdotas detrás del proceso creativo y la filmación de los primeros 8 filmes del consagrado director. Samuel L. Jackson, Bruce Dern, Tim Roth, Zoë Bell, Christoph Waltz, Lucy Liu, Eli Roth, Michael Madsen, Jennifer Jason Leigh y Jamie Foxx, son algunos de los artistas que recuerdan su trabajo con Quentin Tarantino y reflexionan sobre aquello que hace a su cine tan personal y a su vez tan ligado a un sistema de referencias culturales.

El filme dirigido por la documentalista Tara Wood (21 Years: Richard Liklater), combina los testimonios de productores, actores y colaboradores de Quentin con material de archivo de backstage, escenas memorables y unas peculiares animaciones con el fin de repasar ligeramente, la cronología del cine tarantinesco. Desde la celebrada Reservoir Dogs (1992) hasta The Hateful Eight (2015), la película plasma temas como el amor del director por el séptimo arte, las conexiones entre sus películas, la espectacularización de la violencia, el rechazo a lo digital, la figura vigorosa de la mujer y su trabajo como conservador cinematográfico. Wood no evade tratar otras cuestiones más ásperas y polémicas dentro de la carrera de Quentin, como fue su amistad de 25 años con el productor Harvey Weinstein, condenado por abuso sexual, el grave accidente de Uma Thurman durante la filmación de Kill Bill y su abordaje del conflicto racial en películas como Django, duramente criticada por el cineasta y militante Spike Lee.

Es importante saber que QT8: The First Eight no es un documental minucioso que analice en toda su complejidad los elementos autorales del cine de Tarantino, sino que se centra más en lo anecdótico del set, los secretos de las escenas y la personalidad de Quentin según la voces de quienes lo conocen. Si bien se hace referencia al fanatismo de Quentin por el blaxploitation y el cine de samurais, no se habla mucho acerca de las obsesiones e influencias tan variadas del director, que van desde tipos como John Woo y Francois Truffaut hasta Sergio Leone, y que tanto lo ayudaron a encontrar su estilo como cineasta. Lo mismo ocurre con el soundtrack, que a pesar de estar muy presente en las escenas seleccionadas, apenas se comenta al pasar.

Más allá de sus escasas pretensiones, el filme de Wood refleja un homenaje sincero por parte de la directora y de los entrevistados, quienes hablan de los rodajes con Tarantino como una divertida y osada reunión familiar en donde los celulares están prohibidos y cada uno se involucra con sus personajes y la historia de una manera muy especial. Tal es el caso de Michael Madsen como el sanguinario Mr. Blonde en Reservoir Dogs, quien improvisó su escena de baile con la oreja en la mano o Eli Roth, que cuenta como Tarantino llevó su paciencia al extremo para la escena en que se lo presenta como el Oso Judío y asesina con un bate brutalmente a uno de los enemigos. Incluso Leonardo DiCaprio, quien se sentía incómodo en la manera en que su personaje en Django se dirigía a sus compañeros afroamericanos, fue incentivado por ellos logrando una escena magistral en el que todo lo el equipo lo ovacionó de pie.

El documental finaliza con unos avances y comentarios acerca de Once Upon a Time in Hollywood, la novena y más personal obra de Quentin que aún no se había estrenado en ese entonces. A pesar de que el director, negado a que el público sea testigo de un ocaso en su carrera, ha declarado que no realizará más de 10 películas, sus amigos no conciben el hecho de verlo alejado de la gran pantalla. Habrá que esperar unos años más para descubrirlo, pero si hay algo que no queda duda, es que el legado que ha dejado al séptimo arte es tan inconmensurable que pocos autores podrán igualarlo.

https://www.youtube.com/watch?v=6j2kdRK1AR8

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