Atypical

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El universo femenino representado en las únicas dos mujeres de la vida Sam

Hace 3 años
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La tercera temporada ya es un hecho y nosotros lo hemos anunciado. Mientras esperamos su fecha de estreno oficial, me parece interesante poner el foco en algo más que en la condición que transita el personaje principal y que por supuesto es el tema central de la historia. Y es que Atypical es mucho más que eso: es una serie sobre las revoluciones individuales e íntimas que afectan al grupo familiar completo.

Lo que más me interesa recalcar es el universo femenino: los procesos internos que atraviesan las mujeres y el rol fundamental que cumplen en el desarrollo de la historia.

1 Casey

Fuente: Netflix

Casey es un personaje rico, riquísimo. Tiene todo: actitud, carácter pero a la vez esa fragilidad propia de una adolescente que está encontrándose a sí misma. Tiene una pasión muy marcada que es el running y trabaja muy duro para convertirla en su futura profesión. Esta característica ya nos dice mucho de ella: la vemos introducirse en sus intensas corridas para desconectarse de lo propio de su edad y encontrarse con su mente limpia y oxigenada. No es una típica adolescente que va detrás de las partys, las drogas y el acohol. Tiene un objetivo y lucha por conseguirlo.

Por otro lado, se ha tomado muy a pecho el papel de protectora que cumple con su hermano día a día. En la segunda temporada se refleja muy bien cómo eso se convierte en un obstáculo, luego de finalmente conseguir la beca para ingresar a la preparatoria Clayton: Casey tiene miedo de abandonar a su hermano en su vida cotidiana en la escuela y sentirse culpable por correr por sus sueños.

Sin embargo, se decidió e ingresó.

Fuente: Netflix

A todo esto, no hay que olvidar el romance que inicia con Evan Chapin que claramente es un goals

Evan no es sólo una cara bonita: es un chico simple, sencillo, de buena madera; que se enamora de Casey con las mejores intenciones y que más avanzada la relación sigue demostrando cuidarla e incentivarla a realizar sus objetivos.

Como espectadores creemos que la relación es sana y enriquecedora para ambos.

Fuente: Netflix / Tumblr
Fuente: Netflix / Tumblr

Sin embargo, no es todo tan lineal ni perfecto para estos dos adolescentes. Una vez dentro de la nueva escuela, Casey se hace bastante amiga o “compinche” de Izzie, su compañera en el equipo de deportes, su novio y los amigos de su novio. Si bien Casey hace que todos ellos se conozcan con Evan, este último no se siente muy cómodo con las conversaciones o la onda cool de estos chicos: pues claramente él se encuentra en la antítesis de los adolescentes de ese estilo.

Fuente: Netflix / Tumblr

No fue sólo esto lo que inició los corto-cicuitos en su relación. La llegada de Izzie a la vida de Casey introduce interrogantes con respecto al descubrimiento de su sexualidad y esperamos que en la tercera temporada esto se desarrolle aun más. Sin embargo, no creemos que fuera a desarrollarse al estilo tradicional descubro mi sexualidad besándome con chicas, me divierto y luego asumo que fue sólo una situación de liberación. Tanto por el aspecto como por su actitud, siempre supimos que Casey pregona la libertad. Sólo resta que fluya y se introduzca en su propio goce.

Fuente: Netflix

Lo que se ve en el final de la segunda temporada es que Casey está increíblemente confundida: acaba de cumplir 16 años, está muy concentrada en la escuela y ni siquiera buscaba un novio. Pero su amistad con Izzie ha despertado algo en ella. Le han sacado tanto de su zona de confort que puede sentir estos nuevos sentimientos sin juzgarlos. La aterrorizan, sí, pero ella siente algo intenso. Ni siquiera creemos que esté pensando algo como “oh, Dios mío, soy gay” sino más bien “esto es realmente diferente y algo de esto me hace sentir completa”.

Fuente: Netflix / Tumblr

2 Elsa

Fuente: Netflix

Elsa es la madre de Sam. Ha pasado toda su vida cuidándolo, protegiéndolo y acompañándolo en todas sus actividades. Básicamente, su vida, se reduce a ser madre.

En ambas temporadas es muy visible la forma en que perdió su identidad y se dedicó a cuidar a su hijo, cómo descuidó su relación con su marido e incluso dejó de preocuparse por sí misma, centrándose en el autismo, el autismo y el autismo.

Fuente: Netflix

Elsa vive con el estrés y la pérdida de sí misma que conlleva dedicar todo su tiempo y atención a su hijo cuando es pequeño y la sensación agridulce de tener que aprender a vivir de nuevo a medida que crece y se independiza. Incluso ese chip agresivo pasivo o el comportamiento extrañamente maníaco de tratar de mantenerse positiva, es molesto, pero real. Estoy de acuerdo en que no es el personaje más agradable, pero eso, a mi modo de ver, aumenta su autenticidad.

Fuente: Netflix

Es muy fácil para las madres con hijos con Necesidades Educativas Especiales caer en una personalidad obsesiva con naturaleza rígida y controladora, resultando en un alejamiento de sus hijos, que eventualmente se sienten más cómodos con la figura paterna que, si bien no es el que más se ocupa -en la práctica- de sus hijos, será quien quizás se muestre más empático.

Fuente: Netflix

Al final de la primera temporada, Doug, el esposo de Elsa, se entera de la aventura que tiene con Nick, el barman que conoció una noche cualquiera de pura desolación.

Doug arremete contra Elsa fuertemente y la obliga a buscarse un lugar donde dormir.

Me repugnas.

— Doug, en el preciso momento en que ella pensó que volvería a casa como si nada.

Fuente: Netflix
Fuente: Netflix

Sinceramente es difícil de ver y me hizo preguntarme cómo Doug se las arregló para tomar esa decisión tan rápido, luego de que su propia transgresión salió a la luz la primera temporada (recordemos que Doug abandonó a Elsa cuando los dos niños eran muy pequeños). Sin embargo, a él no se lo puso en el banco de los acusado como hacen con ella.

Si bien apesta que haya roto sus votos matrimoniales, me pregunto si alguna vez realmente lidió con el dolor que sintió cuando Doug la dejó hace tantos años. Ella siempre estuvo tratando de ser una súper madre y es posible que no haya tenido el tiempo o la energía emocional para lidiar adecuadamente con los sentimientos que tenía sobre el diagnóstico de Sam y el abandono de Doug.

Fuente: Netflix

Personalmente, he tenido momentos de frustración con ella en la primera temporada, pero nunca llegué a odiarla por completo. Sé que otros fanáticos del programa (más que nada en toda la primera temporada) tienden a difundir esta retórica de “Elsa es una persona horrible”. Pero creo que su personaje sólo está un poco perdido e intenta iniciar un proceso en el que se da cuenta de esto y quiere revertirlo. Ante esta clara situación de auto reflexión, su familia actúa de un modo muy duro, tanto deliberada como involuntariamente: Sam ya no la necesita y hay un matiz de abandono en su relación con él; el disgusto de Casey por su madre adúltera; y el abandono de Doug que parece ser un poco ajeno a sus necesidades como mujer. 

Cuando veo a Elsa, veo a una mujer que está realmente sola y perdida, no a alguien que valga la pena odiar.

Fuente: Netflix
Fuente: Netflix

Lejos de su pizarra hiperorganizada y bajo el peso de la ira y la decepción de toda su familia, Elsa es casi cinco veces más agradable en la segunda entrega que en la primera. Es fácil simpatizar con alguien cuando se lo trata tan mal.

Sin embargo, al final de la segunda temporada nos topamos con un momento esperanzador. Casey comienza, casi a regañadientes, a apoyarse en su madre: y es que siente que está atravesando una nueva experiencia y abre la puerta a que Elsa le confiese “Una vez estuve con una mujer”. Es una escena un tanto ridícula, pero al menos nos deja ver cómo Casey se da cuenta que su madre sigue intentando acercarse a pesar de todas las trabas que ésta le pone.

Fuente: Netflix / giphy.com

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