#Westworld Recap

The Riddle of the Sphinx

Uno siempre trata de mirar a sus padres como ejemplo, cuando no es mamá es papá o quizás, un poco de los dos, pero siempre uno mira hacia atrás y lo primero que encuentra es huellas de la persona que lo crío. El episodio de esta semana de Westworld estuvo centrado en eso y aunque William no estaba hablando con su padre biológico, él fue lo suficientemente importante como para tratar de lograr lo impensado. La inteligencia artificial en el cine ya logró hacer esto y lo primero que se me vino a la cabeza mientras miraba el capítulo fue Chappie. En esta película el robot encuentra la manera de trasladar la conciencia de una persona a un cuerpo que nunca moriría y eso es lo que quieren hacer acá.

Es bastante irónico y hermoso que lo que las personas quieran es transformarse en anfitriones y lo que los ellos quieren es ser personas. El sueño de Dolores es salir del parque para poder tomar el control del mundo real y su slogan es “no podemos morir, nos merecemos vivir”. De la vereda de enfrente tenemos a los humanos que pueden morir y quieren vivir para siempre. Entonces, quizás podría existir un punto medio, en el que los humanos y los sintéticos pudiesen convivir, en un mundo parecido al de Blade Runner, pero si esta es la precuela de las películas, se vienen momentos muy oscuros entre las personas y los replicantes. Igual, esto no es bueno porque la superpoblación destruiría al planeta, pero creo que todo es calculable.

Durante este capítulo tuvimos muchas entrevistas entre William y la conciencia de Jim. La idea era que en algún punto, la mente se ajustase al cuerpo y a partir de ese momento, darse cuenta que la muerte es algo que se puede esquivar. El tema es que su cabeza no se adapta al cuerpo y eso termina rompiendo con todo el experimento, haciendo que todo vuelva a cero. Hasta el día de la fecha, esto sigue sin funcionar, pero por lo que pudimos ver, Bernard debe crear a otra persona y no me extrañaría que esa sea Ford. Todo esto es un juego que él planeó, así que tendría mucho sentido que pueda vivir para siempre junto con su creación, porque por lo que vimos, sigue vivo dentro del sistema y puede hacer que lo anfitriones hagan lo que él desea.

La versión más cercana a la del presente de William está yendo hacia Glory para destruirlo antes de que Dolores ponga sus manos en lo que hay allá. En el camino se cruzaron con los confederados que Teddy dejó ir y eso puso en peligro a la familia de su amigo. Él, a pesar de no estar en buenos términos con su hija, se nota que es por decisión de ella y no de él, así que si hay algo de lo que se arrepiente es el haberla “perdido”. Aparentemente, él también es la razón por la cual su esposa se suicidó, así que entiendo que quiera pasar los días matando robots y simulando una vida de mentira porque la real apesta. En este episodio, todo su pasado volvió para cazarlo y para hacerle tener un poco de compasión por lo que los rodeaban, así que vimos a una versión bondadosa de Bill, algo que hace mucho no veíamos.

La semana pasada en Westworld nos presentaron a Grace, una mujer que se nota que sabe mucho del parque y que además es bastante fuerte. En el episodio de hoy la pudimos ver luego de haber sobrevivido a un tigre y un océano, sobreviviendo a la gente de la Nación Fantasma, así que es bastante asombrosa. A medida que avanzaba el capítulo nos estaban dando pistas de quién era y cuando Lawrence mencionó que William tenía una hija, no necesitábamos la escena final para saber que ella era digna hija de su padre. Imagino que está en el parque por los mismo motivos que papá, pero seguramente quería evitar el drama familiar y ahora no tiene otra alternativa que enfrentarlo. Así que la semana que viene veremos a padre e hija cabalgando hacia el amanecer.

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