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Val Kilmer o el actor más odiado de Hollywood

Hace 4 meses
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No suele ser extraño que las estrellas hollywoodenses tengan fama de insoportables. Los grandes egos suelen chocar en los espacios de trabajo, a algunos realmente no les gusta ser perseguidos por fanáticos y, la verdad, es que a veces el dinero despierta a pequeños monstruos con excentricidades y excesos impensables. 

Uno de esos monstruos criados por el ámbito de la fama de Hollywood fue Val Kilmer. El actor nacido en 1959 era una de las grandes promesas del cine, un carilindo con talento, pero su carácter difícil y los rumores acerca de su poco profesionalismo terminaron limitando su carrera. 

Val Kilmer nació en el lugar indicado para convertirse en un actor famoso: de Los Ángeles, proveniente de una familia adinerada, con sus deseos claros, a los 16 años logró entrar a la prestigiosa academia Juilliard becado y compartió escenario en Broadway con Sean Penn y Kevin Bacon

Su carrera comenzó del lado de la comedia con películas como Top Secret! y Real Genius, pero realmente saltó a la fama cuando le llegó la oportunidad de interpretar a Iceman en la ya clásica película protagonizada por Tom Cruise, Top Gun. Allí, haciendo de chico malo pero increíblemente guapo, es donde Val Kilmer se convirtió en una estrella, pero también donde empezaron a correrse los rumores acerca de lo complejo que era trabajar con él.

En Top Gun, Iceman y Maverick, el personaje de Tom Cruise, tienen una rivalidad que Val Kilmer llevó detrás de las pantallas. El actor, tan metido en su rol, no quería ni rozarse con Cruise luego de filmar, lo que generó toda clase de entredichos y hasta dividió en cierta forma al equipo de filmación en dos bandos, el de Val Kilmer y el de Cruise. Sin embargo, Iceman, como personaje, fue un éxito y lo catapultó a la fama.

Tanto así que lo puso en la mira de Oliver Stone para un proyecto que llevaba mucho tiempo pospuesto: la película de The Doors. Ahí, Kilmer se volvería ya icónico interpretando a Jim Morrison y hasta demostrando sus grandes dotes como cantante, con un tono increíblemente similar al del mismo Morrison. Sin embargo, sus excentricidades no se detuvieron: las malas lenguas cuentan que solo quería que lo llamen Jim y que estuvo con el mismo pantalón de cuero puesto durante bastante más tiempo del aconsejable.

Hasta ahí, Val Kilmer solo parece un actor muy comprometido con su trabajo que, quizás, utilizaba unos métodos algo extraños para prepararse para sus roles. Sin embargo, cuando le llegó el turno de vestir el traje del Caballero Oscuro, cuando se convirtió en Batman, las cosas escalaron. Joel Schumacher, el director del filme que lo tiene a Kilmer en la piel del vigilante de Ciudad Gótica, ha contado que la tensión entre ellos en el set era insoportable (algunos comentan que llegó hasta la violencia física) y que “Val Kilmer es el ser humano más perturbado psicológicamente” con el que ha trabajado. 

La tensión debía ser seria, porque cuando Val Kilmer tuvo que volver a ponerse el traje y su agenda no coincidió del todo con la de Warner, la empresa eligió dejarlo ir. Batman Forever fue su única pasada como Batman, aunque su contrato era por dos películas.

Para continuar con la leyenda, Val Kilmer luego aceptó trabajar en el filme The Island of Dr. Moreau, principalmente porque eso le permitiría trabajar junto a su gran ídolo, otro conflictivo de Hollywood (pero innegablemente de los más talentosos), el gran Marlon Brando. Sin embargo, la etapa de producción de esta película fue un verdadero escándalo. Acusaciones de haber quemado en el rostro con un cigarrillo a un miembro de la producción, cambio de personaje en el medio de filmación, líneas incorrectas en cada toma, arreglos innecesarios en el vestuario, llegadas tardes, un director echado y otro (John Frankenheimer) que, supuestamente, al terminar la producción dijo “Nunca escalaré el Monte Everest y nunca volveré a trabajar con Val Kilmer. La película, para colmo, fue un fracaso total. 

Aunque no todo es 100% comprobable, como dice el dicho “hazte fama y échate a dormir” y así, la alguna vez promisoria carrera de Val Kilmer, se vio visiblemente dañada. Para completar la tragedia, el actor sufrió un cáncer de garganta que le arrebató una de sus características más preciadas: su voz. 

En el 2021, quizás buscando redención, quizás buscando volver a la cresta de la ola, el actor estrenó el documental Val, que se nutre de miles de cintas caseras que lo muestran en su vida cotidiana y privada, y le dan una humanidad que, con todas las habladurías y excentricidades demostradas, había perdido. 

El documental parece haber funcionado: Val Kilmer está de vuelta con el papel más icónico de su carrera, Iceman, en el regreso de Top Gun: Maverick. ¿Seguirá siendo tan difícil para trabajar o habrá aprendido? Seguramente, con el tiempo nos enteraremos. 

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